EL ALIMENTO TRADICIONAL DE LA ISLA
La Tahona
La tahona conserva el espacio y el proceso tradicional con el que se elaboraba el gofio, uno de los alimentos esenciales de la cultura canaria.
Aquí se hacía el gofio. Y aquí puedes entender cómo.
La tahona conserva el espacio donde, durante siglos, se transformó el cereal en uno de los alimentos esenciales de la alimentación canaria. Observa la sencillez de la construcción: los muros de piedra volcánica, la techumbre de madera y barro y la planta cuadrangular. Nada es casual. Cada elemento responde a una función concreta y muestra cómo la arquitectura tradicional se adaptaba a las necesidades del trabajo cotidiano y al aprovechamiento de los recursos de la tierra.
Cómo se hacía el gofio
La tahona es un molino de tracción animal. Un burro o un camello caminaba en círculos, unido a un eje de madera, haciendo girar la piedra superior sobre la inferior. Entre ambas piedras de basalto —la durmiente, fija, y la moliente, giratoria— el cereal se trituraba lentamente.
Antes de la molienda, el grano —trigo, cebada o maíz— se tostaba en un recipiente de barro sobre el fuego, conocido como tostador. Después se vertía poco a poco en la tolva, que lo conducía hasta el centro de las piedras para obtener el gofio.
El resultado era una harina de cereal tostado que durante siglos constituyó la base de la alimentación en Canarias. Hoy el gofio sigue formando parte de la gastronomía de Lanzarote y puede encontrarse en preparaciones tradicionales como sopas, postres, la pella o como acompañamiento del sancocho.